Greenpeace apoya la manifestación del 11 de Junio en Cáceres por el cierre de la central nuclear de Almaraz

Greenpeace apoya la manifestación por el cierre de la central nuclear de Almaraz, que tendrá lugar mañana sábado día 11 de junio en la ciudad de Cáceres. La marcha, convocada por el Movimiento Ibérico Antinuclear, saldrá a las 19:00 de la tarde del paseo de Cánovas hasta llegar a la Plaza Mayor, donde se leerá un manifiesto. La iniciativa cuenta con el apoyo de más de 40 colectivos de diferentes ámbitos y partidos políticos de España y Portugal, a los que se ha sumado Greenpeace.



"El próximo Gobierno no debe autorizar una nueva licencia por encima de los 40 años para la central nuclear de Almaraz y debería comenzar ya a planificar su desmantelamiento para 2020, cuando vence la licencia actual. España, al igual que se está haciendo a nivel global y en los países de nuestro entorno, como Portugal, debería apostar por las renovables y garantizar la seguridad de la ciudadanía", ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña de Energía Nuclear de Greenpeace.

La preocupación por los problemas de seguridad de Almaraz se ha extendido a Portugal, cuyo Parlamento aprobó el pasado 29 de abril un proyecto de resolución que instaba al Gobierno portugués a “tomar todas las iniciativas necesarias con el Gobierno español y las instituciones europeas, con el objetivo de clausurar de la central nuclear de Almaraz”. El Gobierno luso también ha solicitado información al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la seguridad de la central. Está previsto que varios representantes del Bloco de Esquerdas, que forman parte del tripartito en el Gobierno portugués, acudan este sábado a la manifestación por el cierre de Almaraz. También asistirán eurodiputados de Podemos e IU.

Greenpeace lleva años denunciando los problemas de seguridad de la central nuclear de Almaraz. En 2015, un informe independiente encargado por Greenpeace sobre la seguridad de las centrales atómicas de Europa revelaba que la de Almaraz fallaba en ocho puntos los tests de resistencia en base a las pruebas de resistencia nuclear establecidas tras el accidente de Fukushima. En febrero de este año, cinco técnicos del CSN alertaban sobre los problemas en las bombas de agua de servicios esenciales, aunque la Dirección General de Seguridad restó importancia y permitió que continuara en operación el reactor II, ya que el reactor I estaba en parada de recarga. Días más tarde el reactor I sufría una parada por un fallo mientras se acoplaba a la red eléctrica tras su recarga de combustible. La última denuncia de Greenpeace surgió el mes pasado cuando la empresa francesa Areva admitió haber identificado 400 irregularidades en componentes nucleares producidos desde 1965 y conocerse que esta empresa había reemplazado los generadores de vapor de Almaraz, motivo por el cual Greenpeace solicitó información al CSN, sin que por el momento se haya recibido ninguna respuesta.

"La movilización de este sábado pone de manifiesto, una vez más, que la ciudadanía rechaza la energía nuclear y que el riesgo por posibles accidentes traspasa las fronteras, como es el caso de Portugal, que tiene derecho a participar en estas decisiones", ha concluido Montón.

Fuente: Nota de prensa de Greenpeace.

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